El contacto con perros y gatos mantiene a los bebés más sanos

Hoy en día, con la gran cantidad de alergias y contaminación ambiental, las enfermedades respiratorias han adquirido un rol fundamental al momento de preocuparnos por la salud de los niños, especialmente de los bebés. Quizás es por esta razón que es menos frecuente que las familias con bebés y niños pequeños tengan mascotas, comparadas con aquellas que tienen niños más grandes (Heyworth et al, 2006). Es por esto que nos parece importante profundizar en el real efecto de la presencia de una mascota en la salud de los niños pequeños. La verdad es que, según estudios recientes publicados en la revista Pediatrics, el contacto con mascotas REDUCIRÍA la cantidad de enfermedades respiratorias en etapas tan tempranas como el primer año de vida de un bebé.

 

En un seguimiento a un grupo de 397 niños en el primer año de vida, se observó que aquellos que tuvieron contacto frecuente con perros y/o gatos no sólo presentaron mejor salud en general, incluyendo menos frecuencia de infecciones respiratorias, rinitis y otitis, sino que además necesitaron menos tratamiento con antibióticos comparados con aquellos niños que no mantuvieron contacto con perros ni gatos.

 

Todo esto se vio finalmente manifestado en que los niños en contacto con perros y gatos gozaron de mayor cantidad de semanas saludables totales durante su primer año de vida. Si bien aún no hay una explicación definitiva, se estima que estos beneficios son probablemente el resultado de un mejor sistema inmune en los niños, cuyo desarrollo se vería estimulado por el contacto con mascotas. Así mismo, estudios anteriores ya habían reportado menor frecuencia de infecciones respiratorias en niños de 1 a 6 años en contacto con animales (Hatakka et al, 2010), y una leve baja en la frecuencia de gastroenteritis al existir contacto con perros y/o gatos (Heyworth et al, 2006). En cuanto a las alergias, si bien estas conllevan más trabajo para la tenencia de mascotas, no son una contraindicación absoluta; consultar a un veterinario lo ayudará a no tener que privarse de la alegría de una mascota.

Cabe destacar que sí existen animales que portan más enfermedades. Por ejemplo, pollos, patos, reptiles, anfibios y peces, tienen más riesgo de portar salmonella. Las heces de gato pueden estar infectadas con toxoplasmosis, por lo que es muy importante que se manejen con cuidado, especialmente para las mujeres embarazadas.

 

Por último, es necesario recordar la importancia de la tenencia responsable de mascotas como parte de la salud familiar. Esto no se refiere sólo a una buena atención veterinaria, sino que también a enseñar a los niños la manera correcta de acercarse y relacionarse con un animal.

 

Así, mantendremos una familia saludable y una mascota sociable y segura de tener en casa.

 

Bibliografía


 

  1. Respiratory Tract Illnesses During the First Year of Life: Effect of Dog and Cat Contacts. Bergroth E, Remes S, Pekkanen J et al. Pediatrics peds.2011-2825; published ahead ofprint July 9, 2012, doi:10.1542/peds.2011-2825
  2. Factors associated with acute respiratory illness in day care children. Hatakka K,
    Piirainen L, Pohjavuori S et al.Scand J. Infect Dis. 2010;42(9):704–711
  3. Does dog or cat ownership lead to increased gastroenteritis in young children in South Australia? Heyworth JS, Cutt H, Glonek G.Epidemiol Infect. 2006;134(5):926–934

 

Para más información, los estudios citados se encuentran disponibles en

  1. http://pediatrics.aappublications.org/content/pediatrics/early/2012/07/03/peds.2011-2825.full.pdf
  2. http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/20465487
  3. http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC2870492/
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2016-05-24 06.26.23
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Hoy en día, con la gran cantidad de alergias y contaminación ambiental, las enfermedades respiratorias han adquirido un rol fundamental al momento de preocuparnos por la salud de los niños, especialmente de los bebés. Quizás es por esta razón que es menos frecuente que las familias con bebés y niños pequeños tengan mascotas, comparadas con aquellas que tienen niños más grandes (Heyworth et al, 2006). Es por esto que nos parece importante profundizar en el real efecto de la presencia de una mascota en la salud de los niños pequeños. La verdad es que, según estudios recientes publicados en la revista Pediatrics, el contacto con mascotas REDUCIRÍA la cantidad de enfermedades respiratorias en etapas tan tempranas como el primer año de vida de un bebé.

 

En un seguimiento a un grupo de 397 niños en el primer año de vida, se observó que aquellos que tuvieron contacto frecuente con perros y/o gatos no sólo presentaron mejor salud en general, incluyendo menos frecuencia de infecciones respiratorias, rinitis y otitis, sino que además necesitaron menos tratamiento con antibióticos comparados con aquellos niños que no mantuvieron contacto con perros ni gatos.

 

Todo esto se vio finalmente manifestado en que los niños en contacto con perros y gatos gozaron de mayor cantidad de semanas saludables totales durante su primer año de vida. Si bien aún no hay una explicación definitiva, se estima que estos beneficios son probablemente el resultado de un mejor sistema inmune en los niños, cuyo desarrollo se vería estimulado por el contacto con mascotas. Así mismo, estudios anteriores ya habían reportado menor frecuencia de infecciones respiratorias en niños de 1 a 6 años en contacto con animales (Hatakka et al, 2010), y una leve baja en la frecuencia de gastroenteritis al existir contacto con perros y/o gatos (Heyworth et al, 2006). En cuanto a las alergias, si bien estas conllevan más trabajo para la tenencia de mascotas, no son una contraindicación absoluta; consultar a un veterinario lo ayudará a no tener que privarse de la alegría de una mascota.

Cabe destacar que sí existen animales que portan más enfermedades. Por ejemplo, pollos, patos, reptiles, anfibios y peces, tienen más riesgo de portar salmonella. Las heces de gato pueden estar infectadas con toxoplasmosis, por lo que es muy importante que se manejen con cuidado, especialmente para las mujeres embarazadas.

 

Por último, es necesario recordar la importancia de la tenencia responsable de mascotas como parte de la salud familiar. Esto no se refiere sólo a una buena atención veterinaria, sino que también a enseñar a los niños la manera correcta de acercarse y relacionarse con un animal.

 

Así, mantendremos una familia saludable y una mascota sociable y segura de tener en casa.

 

Bibliografía


 

  1. Respiratory Tract Illnesses During the First Year of Life: Effect of Dog and Cat Contacts. Bergroth E, Remes S, Pekkanen J et al. Pediatrics peds.2011-2825; published ahead ofprint July 9, 2012, doi:10.1542/peds.2011-2825
  2. Factors associated with acute respiratory illness in day care children. Hatakka K,
    Piirainen L, Pohjavuori S et al.Scand J. Infect Dis. 2010;42(9):704–711
  3. Does dog or cat ownership lead to increased gastroenteritis in young children in South Australia? Heyworth JS, Cutt H, Glonek G.Epidemiol Infect. 2006;134(5):926–934

 

Para más información, los estudios citados se encuentran disponibles en

  1. http://pediatrics.aappublications.org/content/pediatrics/early/2012/07/03/peds.2011-2825.full.pdf
  2. http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/20465487
  3. http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC2870492/
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